La Regulación: justicia ambiental y social, informes de evaluación y acuerdos internacionales

Lo que es correcto no siempre es popular,

y lo que es popular no siempre es correcto.

Albert Einstein

 

1 Justicia ambiental y social

 

El concepto de justicia ambiental aplica las teorías de la justicia al campo del medio ambiente y la ecologíaEste concepto se deriva de la consideración del medio ambiente y los servicios del ecosistema como elementos del bien común; lo cual implica que hay derechos para la naturaleza y para todos, bien se trate de individuos, familias, comunidades, empresas u otros grupos humanos,  pero a cambio de deberes y obligaciones legales en la ausencia de terceros capaces de administrar justicia. En ese contexto los más fuertes afirman sus derechos y escapan a sus deberes, constituyéndose poco a poco en potentados privados. Los deberes u obligaciones a menudo se asocian a la noción de responsabilidad social y ambiental;  y la libertad para explotar el medio ambiente se detiene donde amenaza a los demás. Entonces es obligatorio no sobreexplotar un recurso, y donde el medio ambiente esté amenazado por las actividades humanas.

 

Estas nociones surgieron en la década de los años 1970s, a medida que la deuda externa de los países en desarrollo continuaba creciendo, en paralelo con la construcción del derecho ambiental a escala local, regional y global. Hubo entonces la formación gradual de una conciencia sobre la vulnerabilidad del patrimonio natural y sobre la existencia de una deuda ecológica. Pero la justicia puede permitir ciertas desigualdades "positivas", justificadas mediante negociaciones internacionales, mayores esfuerzos de parte de los países más ricos, mientras se da tiempo adicional a los países pobres, que de hecho contaminan en gran medida por los servicios y productos que ofrecen a los países ricos.

 

En Estados Unidos, el concepto de justicia ambiental viene utilizándose desde principios de la década de 1980, a menudo en relación con el movimiento por los derechos civiles y con el apoyo de algunas Iglesias. A raíz de la observación de que las fábricas contaminantes, el almacenamiento y tratamiento de los vertidos de residuos peligrosos o contaminantes han tocado más a menudo y más directamente a los recursos naturales y al ambiente de las personas más pobres y vulnerables,

principalmente a los amerindios y los afroamericanos. En 1994, se le encargó a la Agencia de Protección Ambiental (EPA) la misión oficial de detectar y, de ser posible, reducir las "injusticias ambientales", las cuales se traducían en discriminación racial y social. 

 

El término justicia social es relativamente reciente, especialmente en el campo de la Filosofía y la Teología, pero contiene ya una gran cantidad de trabajos que conforman una idea postmoderna o contemporánea de la justicia social que merece un estudio completo. La lucha contra la distribución desigual de bienes que son de todos, la inquietud o preocupación por el bien común, la idea de que justicia equivale a paz, y la conciencia de ello en los individuos son todos componentes de un sistema social justo. 

 

El balance de las desigualdades sociales en beneficio de los menos favorecidos, dando a la justicia la categoría de equidad, como preocupación social para el desarrollo humano y de la sociedad, ya define una nueva situación de estas cuestiones en la humanidad. Este tipo de problemas favorece la tentación del uso de la violencia para combatir situaciones consideradas socialmente injustas. Los problemas principales, señalados a vía de ejemplo, son: la vivienda, el desempleo y otros asuntos internacionales de gran alcance, y que poseen un carácter progresista y una fundamentación empírica y racional, desarrollando una doctrina social basada en estos puntos: desarrollo, solidaridad, dignidad humana e identidad de cada comunidad.

 

2 El IPCC y sus informes

 

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC[1]), más conocido por sus siglas en inglés IPCC, es una entidad científica creada en 1988 por la Organización Meteorológica Mundial y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Tiene por objeto proporcionar información objetiva, clara, equilibrada y neutral del estado actual de conocimientos sobre el cambio climático a los responsables políticos y otros sectores interesados. Desde su creación, el IPCC ha preparado una serie de documentos técnicos, informes especiales y de evaluación, que han sido puestos a disposición de la comunidad internacional, de los responsables de la política, y del público en general.  

 

El Primer Informe de Evaluación del IPCC (FAR) se publicó en 1990, y confirmó los elementos científicos que suscitaban preocupación acerca del cambio climático. A raíz de su publicación, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió preparar una Convención Marco sobre el Cambio Climático (CMCC); esta Convención entró en vigor en marzo de 1994. Un Informe Complementario fue presentado en Río de Janeiro en 1992 durante la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, también conocida como la Cumbre de la Tierra, donde más de 150 países acudieron y se logró aprobar la CMCC para tratar de estabilizar las emisiones de gases de efecto invernadero a un nivel aceptable.

 

El Segundo Informe de Evaluación (SAR), "Cambio climático 1995", se puso a disposición de la Segunda Conferencia de las Partes en la CMCC, y proporcionó material para las negociaciones del Protocolo de Kioto derivado de la Convención. Dicho Informe consta de tres reportes de grupos de trabajo, y de una síntesis de información científica y técnica útil para la interpretación del objetivo de la CMCC. En 1997 se comenzó a redactar el Protocolo de Kioto sobre el Cambio Climático cuyo objetivo era reducir las emisiones de los principales gases de efecto invernadero; su redacción finalizó en 1998, aunque no entró en vigor sino hasta noviembre de 2004 cuando fue ratificado por Rusia.

 

El Tercer Informe de Evaluación (TAR), "Cambio climático 2001", consta también de tres reportes de grupos de trabajo a saber: "La base científica", "Efectos, adaptación y vulnerabilidad", y "Mitigación", así como un informe de síntesis en el que se abordan diversas cuestiones científicas y técnicas útiles para el diseño de políticas.Tras el tercer informe, se consideró la necesidad de un nuevo protocolo más severo y con la ratificación de más países aparte del Grupo de los 77[2] (G77). Por esta razón, en 2005 se reunieron en Montreal todos los países que hasta el momento habían ratificado el protocolo de Kioto, y otros países responsables de la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, incluyendo a Estados Unidos, China e India. La negociación en Montreal proveía la redacción de unas bases para la futura negociación de un nuevo protocolo, el cual entraría en vigor en 2012, fecha de caducidad de dicho protocolo. 

 

El Cuarto Informe de Evaluación (AR4) se produjo en noviembre de 2003, en el cual el Grupo aprobó, en líneas generales las aportaciones de los grupos de trabajo. Dicho informe se completaría en el año 2007, y fue publicado en febrero de ese mismo año. En diciembre de 2007, se reanudaron en Bali (Indonesia) las negociaciones, y aunque no se fijaron límites para los gases de efecto invernadero, se alcanzó un acuerdo, el cual entre otras cosas, incentivaba la distribución de energías renovables entre los países en vías de desarrollo para que éstos no basaran su crecimiento económico en la quema de combustibles fósiles. En la evaluación divulgada en el Cuarto Informe, el IPCC señaló una tendencia creciente en los eventos extremos observados en los pasados cincuenta años y considera probable que las altas temperaturas, olas de calor y fuertes precipitaciones continuarán siendo más frecuentes en el futuro, advirtiendo que en los años posteriores puede ser desastroso para la humanidad.

 

El Quinto informe de Evaluación del IPCC, conocido por sus siglas en inglés AR5 proporciona una actualización del conocimiento sobre los aspectos científicos, técnicos y socioeconómicos del cambio climático. En comparación con informes anteriores, este Quinto Informe, publicado en octubre de 2018, pone un mayor énfasis en la evaluación de los aspectos socioeconómicos del cambio climático y en sus implicaciones para el desarrollo y la gestión de los riesgos, así como en la puesta en pie de respuestas de adaptación y mitigación. Igual que en entregas anteriores, el trabajo está compuesto por tres informes y un documento de síntesis, elaborados por tres grupos de trabajo, así:

-      Grupo I: Base de ciencia física

-      Grupo II: Impactos, adaptación y vulnerabilidad

-      Grupo III: Mitigación del cambio climático.


Eventos y acuerdos internacionales

 

Los países desarrollados, también llamados Países del Norte, se dieron cuenta que durante los años 1970s su prosperidad se basaba en el uso intensivo de recursos naturales que son finitos, y por consiguiente estaba siendo descuidado el medio ambiente. Por ejemplo, puede observarse cómo la huella de carbono mundial excedió la capacidad biológica de la Tierra para reponerse a mediados de dicha década.

 

El modelo de desarrollo industrial vigente no es sostenible en términos medioambientales, lo que no permite un desarrollo que se pueda sostener a largo plazo. Los puntos críticos son el agotamiento de los recursos naturales, como las materias primas y los combustibles fósiles; la destrucción y fragmentación de los ecosistemas; la pérdida de diversidad biológica, que reduce la capacidad de resistencia del planeta.

 

El desarrollo industrial, agrícola y urbano generan contaminación, inmediatamente y después; por ejemplo, la lluvia ácida y los gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático y a la explotación excesiva de los recursos naturales, o la deforestación de la selva tropical. Esto provoca una pérdida incalculable de diversidad biológica al darse la extinción de especies de plantas o animales que es irreversible. Esta evolución provoca un agotamiento de los combustibles fósiles y de las materias primas que hace inminente el pico del petróleo y acercarnos al agotamiento de muchos recursos naturales vitales.

 

Al problema de la viabilidad se añade un problema de equidad: los pobres son los que más sufren la crisis ecológica y climática, y se teme que el deseo legítimo de crecimiento en los países subdesarrollados hacia un estado de prosperidad similar, basado en principios equivalentes, implique una degradación aún más importante y acelerada de la bioesfera. Si todas las naciones del mundo adoptaran el modo de vida norteamericano, que consume casi la cuarta parte de los recursos de la Tierra, representando tan solo el 7 % de la población, se necesitarían de cinco a seis planetas como la Tierra para abastecerlas. 

 

A continuación se señalan los principales encuentros internacionales, para discutir y acordar medidas remediales a la contaminación y el cambio climático:

 

-      Club de Roma, creado en 1968, reunió personalidades que ocupaban puestos importantes en sus respectivos países y buscaban la promoción de un crecimiento económico estable y sostenible de la humanidad. Actualmente tiene, entre sus miembros a importantes científicos, economistas, políticos, jefes de estado, e incluso asociaciones internacionales; en 1972 públicó el informe titulado “Los límites del crecimiento”, preparado a petición suya por un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachussetts. En este informe se presentaron los resultados de las simulaciones por ordenador de la evolución de la población humana sobre la base de la explotación de los recursos naturales, con proyecciones hasta el año 2100. Este informe demuestra que debido a la búsqueda del crecimiento económico durante el siglo XXI se produce una drástica reducción de la población a causa de la contaminación, la pérdida de tierras cultivables y la escasez de recursos energéticos.

 

-      Carta Mundial de las Naciones Unidas para la Naturaleza (1982): Adopta el principio de respeto a toda forma de vida y llama a un entendimiento entre la dependencia humana de los recursos naturales y el control de su explotación.

 

-      Primera reunión de la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo (1984), creada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1983, para establecer una agenda global para el cambio.

 

-      Informe Brundtland: Nuestro Futuro Común (1987), elaborado por la Comisión Mundial sobre Medio Ambiente y Desarrollo en el que, se formaliza por primera vez el concepto de desarrollo sostenible.

 

-      Conferencia de la ONU sobre Medio Ambiente y Desarrollo (Segunda “Cumbre de la Tierra”), en Río de Janeiro del 3 al 14 de junio de 1992, donde nace la Agenda 21, y se aprueban: el Convenio sobre el Cambio Climático, el Convenio sobre la Diversidad Biológica (Declaración de Río) y la Declaración de Principios Relativos a los Bosques. Se empieza a dar amplia publicidad del término desarrollo sostenible al público en general.

 

-      Protocolo de Kioto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, aprobado en diciembre de 1997, y entró en vigor en 2005.

 

-      Lanzamiento de la Carta de la Tierra en junio de 2000, y Declaración de Hannover como conclusion de la Tercera Conferencia de Ciudades Europeas Sostenibles al final  del 2000.

 

-      Conferencia Mundial sobre Desarrollo Sostenible, del 26 de agosto al 4 de septiembre de 2002 En ella se realiza la llamada Cumbre de Johanesburgo, donde se reafirmó el desarrollo sostenible como el elemento central de la Agenda Internacional y se dio un nuevo ímpetu a la acción global para la lucha contra la pobreza y la protección del medio ambiente.

 

-      Cumbre de Balí, que busca redefinir el Protocolo de Kioto (2007), y adecuarlo a las nuevas necesidades respecto al cambio climático. En esta cumbre intervinieron los Ministros de Medio Ambiente de la mayoría de los países del mundo, aunque Estados Unidos y China, que son los principales emisores de gases contaminantes del planeta, se negaron a suscribir compromisos.

 

-      Conferencia de la ONU para el desarrollo sostenible en Río de Janeiro (2012): Se reafirma el compromiso sobre desarrollo sostenible y se incide en la erradicación de la pobreza.

 

-      Acuerdo de París (2015): estableció medidas para la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). El acuerdo busca mantener el aumento de la temperatura global promedio por debajo de los 2°C por encima de los niveles pre-industriales, y perseguir esfuerzos para limitar el aumento a 1.5 °C, reconociendo que esto reduciría significativamente los riesgos y efectos del cambio climático. La aplicabilidad de este Acuerdo comenzó en 2020, tras la finalización de la vigencia del Protocolo de Kioto. 

 



[1] IPCC (“Intergovernmental Panel on Climate Change”), es una organización intergubernamental de las Naciones Unidas, cuya misión es proveer al mundo con una opinión objetiva y científica sobre el cambio  climático, sus impactos y riesgos naturales, políticos y económicos y las opciones de respuesta posibles.

 

 

[2] El G-77 o grupo de los 77 es un grupo de países en vías de desarrollo y sub-desarrollados con el objetivo de ayudarse, sustentarse y apoyarse mutuamente en las deliberaciones de la ONU. A marzo de 2015, el número de países del grupo ascendía a 134

 

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